Un hombre de 70 años tuvo que ser intervenido de urgencia para extraerle un tenedor que tenía en el interior de su pene.

El afectado estaba tratando de disfrutar sexualmente con el objeto y no pudo evitar que el utensilio de cocina se le quedase incrustado.

Por vergüenza, tardó doce horas en ir a un hospital de Camberra, en Australia, donde tuvo que ser intervenido de urgencia.

Allí, los médicos tuvieron que dormir con anestesia general a su peculiar paciente para poder extraerle el tenedor de diez centímetros de longitud gracias a una laboriosa maniobra que requirió mucho lubricante y pinzas.

Según publica el International Journal of Surgery Case Reports, es habitual la extracción de objetos del cuerpo humano, como cables, llaves Allen, cepillos de dientes, bombillas, termómetros, plantas, verduras, sanguijuelas, serpientes o pegamento. El uso del tenedor resulta un tanto novedoso.

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