En el barrio de A Solaina, una zona residencial de viviendas, comercios y escuelas del municipio de Narón (A Coruña), se ha instalado el pánico después de que el pasado domingo una joven madre y vecina fuese mordida por una serpiente exótica en el váter de su casa.

“En este barrio ya hay psicosis con el bicho”, han señalado los vecinos a la agencia Efe, que para hacer frente a este temor recurren a litros de lejía. “Esto hace días que es la comidilla. No se habla de otra cosa. Una vez lo vi en la televisión pero era en Filipinas, no en Narón”, cuenta Victoria. A su lado, Emi, asiente. Es la vecina del segundo piso del número 3 de la calle Alexandre Bóveda. Vive encima de Iris Castroverde, la joven peluquera de 30 años con dos niños de cinco y tres que el domingo por la noche, en torno a las once, se encontró con un ofidio en el baño de su propia casa

Cuenta que primero oyó un ruido fuerte y sordo, luego un chapoteo y después sintió la picadura en el culo. Cuando se incorporó sobresaltada vio como una cola de color amarillo intenso y verde de unos 20 centímetros y del grosor de un vaso de tubo se escurría con el agua de la cisterna.

Ella mismo lo relató a Efe en la puerta de su centro de trabajo, todavía un poco desbordada por la repercusión que ha tenido su caso y dolorida por una mordedura en la nalga izquierda que la tuvo la noche del domingo ingresada en urgencias en el hospital ferrolano donde le aplicaron el protocolo habitual de vacunas y corticoides.

“Me pasó a mí pero le podía haber pasado a cualquiera de mis hijos”, resume Iris. En el bajo del edificio hay una Escuela Infantil Municipal a la que acuden docenas de familias.

Los baños fueron clausurados por la Policía Local nada más tener noticia del suceso y los vecinos cuentan que se lanzaron a tirar litros de lejía, aguafuerte y otros corrosivos para espantar al animal.

“Leí en internet que el olor fuerte los alejaba”, cuenta Emi, que pasó la tarde del lunes buscando un orinal por miedo a sentarse en el váter. “Sí, con un orinal en el siglo XXI. Es que prefiero mear de pie”, confiesa asustada.

Desde el lunes, los agentes de la sección de Medio Ambiente de la Policía Local de Narón buscan, de momento sin éxito, al ofidio por las cañerías del edificio y en los colectores de desagüe de la zona.

También buscan a su propietario y sospechan que pudo ser un vecino del mismo inmueble (con tres portales, seis alturas y cuatro pisos por planta) que, bien, se deshizo del animal o bien se le escapó.

“Es indecente”, dice la joven peluquera. “Si esa persona -la propietaria de la serpiente- tuviera un registro o un seguro, yo podría llegar al hospital y decir que me había mordido tal animal para que me pusieran el antídoto. Pero ni siquiera sabía yo qué especie era”, cuenta Iris., a la que vacunaron con la antirrábica y la antitetánica.

Los agentes sospechan que el reptil pertenece a una especie tropical todavía sin identificar y que se escurrió hacia abajo por las tuberías de salida del edificio.

El Ayuntamiento de Narón contrató a una empresa de fontanería que trabaja habitualmente con Cosma, la empresa de aguas de la localidad, para revisar con una cámara las cañerías en busca del ofidio.

La policía naronesa cree que la serpiente, de seguir viva, ya habría salido del inmueble hacia el colector general por las tuberías de salida. Mientras, la siguen buscando y los vecinos la temen. “Es que hasta que no aparece no te quedas tranquila”, insisten.